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lunes, 22 de julio de 2013

NAVEGANTES DE LA FE EN LA REVISTA VIDA NUEVA


"Navegantes de la Fe". En la revista Vida Nueva.


El autor de estas Reflexiones de un maestro buscador de tesoros nos ofrece un original libro, en el que vierte sus experiencias de educador, casi siempre con adolescentes y jóvenes difíciles, y sus indagaciones como creyente que ha navegado mares tranquilos y también tumultuosos, para ayudarnos a descubrir el tesoro de la fe.



El libro, dedicado al arzobispo de Zaragoza y con un desbordante prólogo de J. A. Solórzano, tuvo su origen en la invitación para impartir unas conferencias con ocasión del Año de la fe. De hecho, incluye al final la carta apostólica Porta fidei con la que se convocaba el Año de la fe y la nota de la Congregación para la Doctrina de la Fe con las indicaciones pastorales.
En el medio, tres grandes partes nos invitan con metáforas sugerentes a trazar nuestro propio itinerario, superando los peligros visibles e invisibles, para pasar de la palabra a la práctica (y aprender a orar, por ejemplo, orando), y nos guían para llegar a ser maestros con magia que encantan a sus alumnos y les convierten en protagonistas creativos, de tal forma que escuelas y maestros se convierten en semilleros de fe. Así, se convierte en un libro para arriesgar en la educación como camino previo y definitivo para evangelizar.
El autor confiesa que la obra es el resultado de muchos autores, maestros y alumnos, y que su trabajo ha consistido, como en la nueva cocina, en “deconstruir” para dar un nuevo sabor, reconociendo todas las materias primas, es decir, a los grandes de la pedagogía, la filosofía, la psicología… Y lo hace con la cordura de un caminante y la humildad del indagador, que sabe poner palabras sencillas a sentimientos y actitudes a través de símbolos vitales muy sugerentes. Recoge también, a modo de ilustraciones, la sabiduría condensada en textos, parábolas y anécdotas, que confirman cada breve exposición.
La obra, muy bien estructurada, tiene una arquitectura sólida anclada en experiencias vividas y que pueden volverse a vivir. Se convierte, así, en un libro para recorrer una y otra vez, incluso a saltos, con la seguridad de que nos iluminarán certeros fogonazos de sabiduría educativa y evangelizadora. Y, a la vez, es un libro incompleto, pues exige reescribirlo con las propias experiencias y búsquedas, y concretarlo en un itinerario para seguirlo personalmente y, sobre todo, en grupo.
Un dato importante: el libro, de (auto)edición muy cuidada, solo se puede adquirir pidiéndoselo directamente al autor (epintorodriguez@yahoo.es).

Herminio Otero

En el nº 2.856 de Vida Nueva.

jueves, 13 de junio de 2013

POR TUS CAMINOS: POLONIA: LA SUERTE DE COMPARTIR LA FE

HAY UN GRUPO DE MADRID QUE SABE DE VERDAD LO QUE ES PEREGRINAR EN POLONIA:

DEL PROLOGO DEL LIBRO DEL PEREGRINO DE AIN KAREN:


“Peregrinar no es simplemente visitar un lugar cual- quiera para admirar sus tesoros de naturaleza, arte o historia. Peregrinar significa, más bien, salir de nosotros mismos para ir al encuentro de Dios allí donde Él se ha manifestado, allí donde la gracia divina se ha mostrado con particular esplendor y ha producido abundantes frutos de conversión y santidad entre los creyentes”. (Discurso del papa Benedicto XVI en la Catedral de Santiago de Compostela, 06-11-2010).


Estas palabras adquieren especial importancia en momentos como los nuestros en los que, mientras el hombre encuentra una multitud de dificultades para poder ser y obrar como Él quisiera, al mismo tiempo, este mismo hombre vive la necesidad de buscar, conocer y reconocer a Aquel que es el Señor de la historia, su razón de ser y su meta.


Con una voluntad netamente eclesial de guiar y acompañar a todo hombre en este momento de gracia que supone toda peregrinación se fundó, hace ya 20 años, Ain Karen Viajes con el fin principal de evangelizar a través de las peregrinaciones. Más de 900 parroquias o grupos de toda España son nuestros amigos; ellos han ido aportando todo tipo de ideas y materiales para que peregrinar sea la experiencia que todos necesitamos para acercarnos a nuestra fe, a nuestra comunidad y a nuestra verdadera felicidad. Son viajes, como alguno de los peregrinos nos ha indicado, hacia una tercera dimensión, en la que no sólo son importantes los lugares, los hoteles o las comidas, sino también la comunidad cristiana que allí vive, los momentos de encuentro con el grupo, la oración, las personas con las que nos encontramos, la reflexión ante la belleza o el sufrimiento, la búsqueda de la verdadera razón y sobre todo el conocimiento más profundo y cercano con Dios.


No vivimos solos, vivimos en comunidad, por eso todo peregrino es parte de su grupo y por eso no podemos olvidar al hermano que viaja con nosotros. Cuidar unos de otros, tener detalles, aprender de lo que el otro ve o experimenta. Acercarnos al que está triste o solo, compartir la alegría, compartir la vida, la experiencia y la fe. Saber dar y saber recibir. Y, so- bre todo, ayudarnos unos a otros. Eso es lo que hará que la peregrinación nos pueda enriquecer a todos.
El estilo de Ain karen Viajes es el de cuidar todos los detalles. Un estilo basado en la disponibilidad, el cariño, en la importancia de lo imperceptible y en la profesionalidad para que cada grupo, cada peregrino encuentre lo que va buscando en su propio camino. Un estilo lleno de mejora en todo lo que hacemos, pues nunca se deja de aprender.


Ain Karen quiere ser expresión de aquella “Nueva Evangelización” a la que nos lanza el Santo Padre, manifestada, en este caso, en un nuevo modo de acogida al peregrino, un nuevo lenguaje y una nueva forma de dar a conocer y difundir la belleza y la grandeza de nuestra fe cristiana; más aún, hacer posible que toda peregrinación sea un camino al encuentro de Dios, que nos espera para ofrecerse como Camino, Verdad y Vida.


Este libro que ahora tienes en tus manos, Peregrinar en Polonia con Juan Pablo II forma parte de la colección Por tus caminos. Una colección exclusiva de guías para peregrinos, hechas por quienes ya han vivido la experiencia de compartir su fe con otros caminantes en los grandes lugares de culto del cristianismo, y que se inició con la edición de Por tus caminos a Tierra Santa, que va ya por su octava impresión. Más de 16.000 ejemplares que han acompañado a otros tantos miles de peregrinos en su viaje a la cuna del cristianismo. Y, si Dios lo quiere, pronto verán la luz otras guías de peregrinos, hechas por peregrinos, que marcarán el camino espiritual hacia la Italia de los primeros cristianos, ayudarán a descubrir la ruta de San Pablo o, simplemente, acompañarán con devoción mariana a los Peregrinos de Lourdes.


Peregrinar a Polonia con Juan Pablo II no es un libro para leer imaginando, es un libro para ir leyendo según vamos mirando, para ir rezando según vamos caminando y para ir descubriendo en cada parada las muchas sorpresas agradables que aguardan en Polonia la visita del peregrino.
Lo importante de esta peregrinación que comienza es la actitud que cada uno de los peregrinos lleva. No es exclusivamente un país más que conocer, es principalmente un acercamiento a la figura de Juan Pablo II y de tantos Santos con la que esa tierra ha sido bendecida. Desde ahora mismo esperamos que este libro sea una forma más de acompañarte y profundizar en tu propia vida.


Que las huellas de Juan Pablo II, al que todos queremos mucho, nos ayude a vivir plenamente la fe, a ir de un sitio a otro anunciando el evangelio y a seguir construyéndonos como católicos.
Y un último apunte o, mejor dicho, un deseo: siéntete desde ahora mismo parte de Ain Karen y ayúdanos a difundir LA PALABRA QUE DA VIDA a través de las peregrinaciones contando tu experiencia a quienes te rodean.
Gracias por querer peregrinar con nosotros.
Emilio Pinto 

Director Fundador de Ain Karen Viajes

ORACIÓN PARA IMPLORAR LOS FAVORES POR LA INtERCESIóN DEL BEATO JUAN PABLO II


Oh Trinidad Santa, te damos gracias por haber concedido a la Iglesia al Beato Juan Pablo II y porque en él has reflejado la ternura de tu paternidad, la gloria de la cruz de Cristo y el esplendor del Espíritu de amor.Él, confiando totalmente en tu infinita misericordia y en la maternal intercesión de María, nos ha mostrado una imagen viva de Jesús Buen Pastor, indicándonos la santidad, alto grado de la vida cristiana ordinaria, como caminopara alcanzar la comunión eterna contigo.Concédenos, por su intercesión, y si es tu voluntad, la gracia que imploramos, con la esperanza de que sea pronto incluido en el número de tus santos. Amén.Padrenuestro, Avemaría, Gloria.


Y AHORA: ¿QUIÉN ME VA ACOMPAÑAR A POLONIA EN NOVIEMBRE?

lunes, 27 de mayo de 2013

LAS PEREGRINACIONES DEBEMOS PREPARARLAS CON MÁS TIEMPO


Ain Karen, más de 20 años de experiencia

Las peregrinaciones debemos prepararlas con más tiempo

Se ha dejado de viajar a Paris, pero no a Roma o Tierra Santa

Emilio Pinto, 24 de mayo de 2013 a las 17:33


Viaje de Ain Karen y Escuelas Católicas a Tierra Santa
 La peregrinación se ha demostrado como el entorno más adecuado para hacer comunidad
Tierra Santa/>

Tierra Santa

  • Tierra Santa
(Emilio PintoAin Karen).- Los estudios internacionales sobre turismo nos indican que los viajes que aún se siguen haciendo son viajes de peregrinación, se ha dejado de viajar a París en familia para ver museos, pero no se deja de viajar a Roma, a Tierra Santa o a Polonia. Es la búsqueda de algo más espiritual y profundo.
Eso sí, el turismo religioso está cambiando:
1º- Casi todas las agencias han visto en esto su nuevo maná y, sin saber mucho de ello, sin experiencia, se han puesto a venderlo, eso provoca que las eucaristías, horas santas o momentos de oración estén desapareciendo a favor de un viaje más comercial. Estas agencias creen que lo único que le importa al peregrino es el precio más bajo.
2º- Las peregrinaciones que antes se podían organizar en un mes pasan a organizarse de un año para otro. Muchos países en situación de crisis no han visto bajar su número de peregrinos, cuando se ha dejado a sus feligreses el tiempo suficiente para ahorrar, los grupos han seguido saliendo como en los mejores tiempos.
3º- Ya no se buscan hoteles con tanta categoría, lo importante es ir, y los hoteles de cinco e incluso de cuatro están sufriendo las consecuencias, mientras tanto los de dos y los de tres se llenan. Incluso el peregrino que sabe que la ubicación del hotel cuenta a la hora de pagar los servicios, prefiere hoteles en la periferia a pagar más.
4º- Los peregrinos aprecian cada vez más los materiales de tipo espiritual, como libros o la propia preparación a la peregrinación, así como la categoría personal y espiritual de quien les acompaña durante la peregrinación; Y de las personas que les atienden en el país de origen.
5º- El peregrino se ha vuelto más exigente con los guías, no quiere personas que reciten de memoria, quiere personas que les hagan pensar.
6º Las peregrinaciones se han convertido en los últimos años en una de las mejores formas de evangelizar sobretodo a los jóvenes y a los nuevos matrimonios. Ya hay opciones de recién casados de peregrinación a Tierra Santa o a Roma.
7º La peregrinación se ha demostrado como el entorno más adecuado para hacer comunidad. A las personas mayores les cuesta mucho convivir con otros, pero cuando lo hacen descubren la gran satisfacción de esa comunidad. Algunos han comparado las peregrinaciones con las campamentos de los más pequeños o las Pascuas juveniles, y la verdad nos les falta razón.
Las únicas recomendaciones que hay que hacer son tres: No elija la agencia solo por el importe, todos sabemos que un menú en una misma ciudad dependiendo del lugar que se elije puede costar desde 8 e hasta 35 o 40 Euros. Compruebe la atención que ha dado con anterioridad a otros grupos, no se trata de ser buenos, se trata de ser excelentes. Hay personas que realizaran una peregrinación una vez en su vida y por eso necesitan toda la atención posible. Y por último, cambie sus costumbres: organice su peregrinación con un año de antelación como mínimo.
En Ain Karen estamos dispuestos a invitarle a que venga con nosotros y nos pruebe antes de que vaya su grupo.
Ain Karen viajes 20 años peregrinando junto y miles de peregrinos. ... 91 882 61 98

miércoles, 22 de mayo de 2013

NOTA DEL AUTOR: SIN ESCONDER ELEFANTE NI RATÓN


NOTA DEL AUTOR: SIN ESCONDER ELEFANTE NI RATÓN

El origen de este libro está en la invitación que recibí para impartir una serie de conferencias con motivo de la celebración de El Año de la Fe, proclamado por el Papa Benedicto XVI entre el 11 de octubre de 2012, 50 aniversario de la inauguración del Concilio Vaticano II, y el 24 de noviembre de 2013, en la Solemnidad de Cristo Rey del Universo.

Me pregunté entonces qué podía decir yo sobre la fe, que no he estudiado Teología Sistemática, ni Historia de la Teología, ni Concilios, ni Padres Apostólicos... ¿Qué podía acercarme entonces a este reto? ¿Tal vez mi propia experiencia y las que observo en las familias, los amigos, los sacerdotes y los jóvenes con los que trato?

Seguramente porque me apasionan los riesgos, continuo hacién- dome nuevas preguntas: ¿Y si existiera un “mapa” personal de la fe? Y, de ser así, ¿cómo podemos descubrirlo? ¿Podrían ser los centros educativos pequeñas “islas del tesoro” de la fe? Y, manteniendo esta licencia metafórica que se convertirá en el hilo conductor del libro que ahora tienes en tus manos –escrito desde la sencillez de mi pro- pia reflexión sobre la revitalización de la fe en la sociedad actual–, tampoco puedo dejar de preguntarme ¿quiénes son hoy los “piratas de la fe” y cómo y por qué nos la roban?
Me cuestiono también sobre cómo se puede trasmitir y enseñar la fe hoy a una generación que se jubilará en las futuras décadas de los setenta y ochenta, teniendo en cuenta que la vertiginosidad con que se suceden en el mundo los acontecimientos políticos, eco- nómicos y tecnológicos, hace muy difícil intuir siquiera a lo que tendrá que enfrentarse. Y, sobre todo me pregunto, ¿por qué se aleja tanto la razón o nuestros desaciertos de la fe en esta laica sociedad?

Llegados a este punto me acordé de mi padre, que me enseñó muchas cosas importantes, tantas que es imposible recordar cuáles son suyas de verdad y cuales no. A veces atribuimos al padre lo que le pertenece a otro pariente o amigo; incluso, a veces, le atribuimos al padre algo que nosotros mismos hemos construido. Sea como fuere, no he olvidado el consejo de que cuando vayas a un sitio, muéstrate tú el primero, muestra tu principal motivo de dolor y muestra tu principal ejemplo, porque si no lo haces, puede que quieras enseñar mucho pero en realidad no des nada.

Así que empecemos por el principio. Mis principios. Recibí la fe de unos padres creyentes y, como ocurre con el aprendizaje del lenguaje, comencé a recitar mis primeras oraciones, imitando a mi madre, y adquirí de forma innata la confianza ciega en Quien pue- de mucho más que todos nosotros juntos.
Pronto aprendí a compartir mi experiencia de fe con amigos, con mis compañeros de colegio y de la Universidad cuando estudié para Maestro. Y más tarde, enseñando ya a mis propios alumnos, descubrí que quien más aprendió de esta etapa docente sobre la naturaleza y el sentido de la fe fui yo mismo.
Mi compromiso de fe y mis inquietudes personales me llevaron a dejar la pizarra y las tizas, aunque no mi vocación pedagógica, para presidir durante dieciocho años una asociación, que luego se convir- tió en fundación de acogida para “los más difíciles entre los difíciles”: menores con graves problemas de conducta y de integración social. Siguiendo el principio del Evangelio de que “quien acoge a uno de estos, a mí me acoge”, intentábamos desde la fundación, día tras día, reinventar estas vidas rotas por el abandono y la violencia recibida, pero también por la infringida, a pesar de sus cortas vidas.
No era una tarea fácil. Se necesitaba la ayuda de unos compañe- ros de camino con tres características fundamentales: vocación, o lo que es lo mismo “querer ser”; profesionalidad, que se traduce en “saber hacer”, y pasión, que conlleva “saber querer y querer saber”. Sobre todo saber cómo educar escuchando, a veces el tenue susurro de quien necesita ayuda y no se atreve a pedirla, y otras los gritos airados de quienes te dicen sin palabras: “Quiéreme cuando más lo necesite aunque sea cuando menos me lo merezca”.
Miles de estas vidas, la mayoría en el crudo periodo de la adoles- cencia, pasaron por nuestras manos y nuestros corazones. A unos les proporcionamos familias de acogida, a otros les cuidamos en casas de acogida y a los menos en centros terapéuticos o de reforma. Al llegar a la mayoría de edad muchos de estos adolescentes continuaron su reinserción social y laboral en pisos de autonomía, que les daban la oportunidad de ir poco a poco dirigiendo sus propias vidas.
“Cuando vayas a un sitio, muéstrate tú el primero y muestra tu principal motivo de dolor, muestra tu principal ejemplo...” Me estoy mostrando abiertamente, pero ¿dónde está el motivo de dolor y de mis preguntas sobre la fe? No hay una única ni sencilla respues- ta. Mi motivo de dolor fue ver cómo muchos de ellos no lo con- siguieron, fue acompañar en el dolor a familias y equipos cuando alguno de nuestros acogidos perdió la vida, fue la incomprensión de la sociedad hacia estos chicos... y también fue, y lo sigue siendo, verme obligado hace cuatro años a abandonar la obra que con tanta ilusión y esfuerzo forjé, envuelto en un manto de incomprensión que aún hoy me cuesta entender.
Ciertamente fui criticado, difamado y desprestigiado. Pero más tarde comprendí que la fe y las acciones de los hombres de fe mu- chas veces han ido acompañadas por algún tipo de persecución, y la mía la he aceptado. No en vano ya se dijo en el Monte de las Bienaventuranzas: “Benditos los perseguidos...”
Ahora la fortaleza de mi fe me reconforta, pero no quita que este trance casi haya roto mi vida. Como una cicatriz, el infundio aún me acompaña en mis nuevas tareas profesionales y vocacionales. Cuando imparto una clase o pronuncio alguna conferencia miro al público y puedo adivinar quién está interesado en el tema que voy a departir y quién mira fijamente esa cicatriz que marca mi frente, intentando averiguar qué hay de verdad en las acusaciones de las que soy objeto. Entonces sé que lo sucedido es la gran prueba de fe que me ha enviado Dios para hacerme más fuerte. Cierro los ojos unos segun- dos antes de enfrentarme al auditorio y recuerdo a todos los chicos que traté en la fundación y tanto quise, en especial a los más com- plicados. Sus cicatrices eran infinitamente más dolorosos que las mías, y sus “pruebas de fe” –en el libro explicaré lo que es realmente una prueba de fe– llegaron demasiado pronto y de forma excesivamente traumática. Devolverles la fe en sí mismos, en la vida, en el futuro, en la sociedad que les repudió y en Dios me hace sentir orgulloso de la labor que emprendí y realicé, a pesar de los fallos que haya podido cometer como cualquier ser humano. Ahora me siento aún más cerca de ellos. Yo también grité al cielo buscando respuestas que parecían no llegar nunca. Debí gritar mu- cho y fuerte porque Dios ha engrandecido mi fe concediéndome la capacidad de ver lo invisible de las situaciones, lo invisible de las personas, lo invisible del dolor y la capacidad de seguir amando incluso a quienes no me aman. Ahora valoro mucho más cada mi- rada de confianza, cada gesto de calor, cada reconocimiento y cada aplauso, y he aprendido a agradecer con mayor intensidad el valor de los que me llaman a impartir una conferencia, una clase o me proponen escribir un libro como este. También me ha concedido la suerte de una familia fuerte, unida y divertida que me sujeta en los momentos de desfallecimiento, y la suerte de unos amigos incondicionales que me acompañan desde hace más de veinte años, con o sin estigmas. Amigos que acuden a las fiestas cuando son invitados y a las desgracias sin avisar. Amigos de grandes galas y de grandes lagos de lágrimas. Algunos estudios dicen que somos la media aritmética de las tres personas con las que pasamos más tiempo en nuestra vida, a mi Dios me ha concedido muchas más de tres. Tras la reflexión levanto la cabeza. El auditorio espera callado a que empiece a hablar. Me muestro como soy, sin esconder ni elefante ni ratón, con la cicatriz en mi frente y Dios en mi corazón. Mi voz rompe el silencio cuando les digo que nuestros problemas no tienen solo una visión racional o una visión irracional, que hay cosas que sin la fe no se pueden llegar a entender y que sin ella no se pueden solucionar. Pero sobre todo les digo que hay un “gran tesoro” que tenemos que encontrar, porque somos lo que somos por la fe que tenemos.

martes, 21 de mayo de 2013

BUENOS DÍAS, BUEN DIOS



BUENOS DÍAS, BUEN DIOS:

QUERÍA SENTARME CERCA DE TI PARA CONTARTE COSAS QUE TÚ YA SABES, PERO AL HABLARLAS CONTIGO YO MISMO ME LAS TRAZDUZCO:

Ayer comenzaba el día con un ¡Lo imposible solo tarda un poco más! Y me he dado cuenta que en realidad es: ¡LOS MILAGROS VAN YA DE CAMINO!

Y mientras yo iba a que me cambiaran el teléfono por uno nuevo, sin pagar nada, cosa que es ya poco normal, recibía en casa un paquete.

Creo que a estas alturas los que habéis leído hasta aquí, tenéis la costumbre de leerme y por eso sabréis alguna cosa de mi: que estoy enfermo del corazón y esperando un desfibrilador, que escribo libros, que soy socio de Ain Karen (para hacer peregrinaciones) y que voy a tener nuestro cuarto hijo el día 31, Dios mediante.  Pues bien, ayer recibí mi segundo regalo para Pablo, que es como se va a llamar.

Y quiero Buen Dios darte las gracias por la persona que lo envió, no la conozco personalmente sino del Facebook, pero por alguna razón o razones las has cruzado en mi camino. Yo pensaba que aquello de que cada niño trae un pan debajo del brazo era solo para las buenas épocas, pero ya veo que también es para las crisis. Bueno no ha sido pan , pero son dos trajecitos para el verano…

También Buen Dios quiero darte las gracias por el otro amigo, este si que le conozco personalmente, que desde su farmacia me ha mandado lo más necesario para el nacimiento. A este le conozco, nos conocemos y nos queremos desde hace muchos años.

Los niños que nacen no han hecho nada para ganarse los regalos, ni siquiera han nacido todavía. Y QUERER LO QUE SE NO SE CONOCE TIENEN MÁS MERITO AÚN.

Me pregunto si eso de nacer dolerá mucho. Me pregunto si Pablo (que se llama así por lo que hizo Juan Pablo II por mi en Polonia, no hay que olvidar que mi infarto de Noviembre fue mortal, ya escribí sobre ello un bello diario que hoy mismo adjunto de nuevo a mis NUEVOS amigos de Facebook, al fin y al cabo son unos privilegiados ya que eso nunca se editara, pero es que les voy cogiendo mucho cariño) vendrá a un mundo que tenga arreglo, y que herramientas le podremos ofrecer entre todos para que haga algo bueno. Miles de preguntas me hago y algunas solo tienen respuesta desde el amor y la fe en Ti.

Cuida de mis amigos Señor, cuida de mi familia, en especial de los más pequeños de esta gran familia (somos treinta y tantos) y :
-       Dales el amor, el cuidado, la alegría y la sabiduría que cada uno necesite. Para mí solo te pido ser cada día un poco más tuyo.
-       Y cuida de Ain karen para que cada día haya más peregrinos de camino a buscarte.
-       Y cuida mucho de aquellos que se olvidan de sí mismos para ayudar a los demás.

¡FELIZ DIA SEÑOR! ESPERO NO DARTE MUCHA GUERRA HOY.

sábado, 18 de mayo de 2013

PEREGRINACION ESCUELAS CATOLICAS-AIN KAREN A LAS FUENTES DE LA FE



José Antonio Solórzano

Peregrinación Escuelas Católicas-Ain Karen a las fuentes de la fe

José Antonio Solórzano: "Todo el mundo que viaja a Tierra Santa sabe que no es sólo turismo"

"La palabra esperanza se ha puesto de moda al hablar del Papa Francisco"

Jesús Bastante, 17 de mayo de 2013 a las 19:19
 Hay que recuperar la idea de Pueblo de Dios, que en su momento fue abolida. Y el pueblo, que tiene su olfato y su intuición, creo que ha visto como una bocanada de aire fresco
Viaje de Ain Karen y Escuelas Católicas a Tierra Santa/>

Viaje de Ain Karen y Escuelas Católicas a Tierra Santa

  • Viaje de Ain Karen y Escuelas Católicas a Tierra Santa
(Jesús Bastante).- José Antonio Solórzanoes dominico, escritor y director del Departamento Pastoral de Escuelas Católicas, que organiza una peregrinación a Jordania y a Tierra Santa con Ain Karen. "Todos hemos oído hablar de Tierra Santa y hemos crecido con su geografía detrás, pero pocos la hemos visto", dice Solórzano, quien opina que, "en el fondo, todo el mundo que viaja a Tierra Santa sabe que no es sólo turismo y lleva un peregrino en el corazón".
"La palabra esperanza se ha puesto de moda al hablar del Papa Francisco", comenta sobre la situación que vive la Iglesia en la actualidad, y que le hace desear "que este momento no tenga su revancha". "Mientras podamos respirar, tomemos aire", concluye.

¿Se hace más fácil explicar la época en la que vivió Jesús tras viajar a Tierra Santa?

Yo utilizo mucho una frase de Antonio Gaudí: "Lo original es volver a los orígenes". Lo que nos ha motivado a planear este viaje es el Año de la Fe, y el motivo de fondo es volver a conocer dónde empezó todo, sabiendo que el ambiente de allí ha cambiado mucho, claro. Pero el paisaje sigue siendo el mismo, y a veces interesa más que nada el paisaje. Los añadidos del tiempo y de la historia, y todo lo que sabemos que ha sugrido esa tierra, es un aspecto a tener en cuenta, pero lo fundamental es el olor que queda todavía de los olivos, del desierto, del mar de Tiberíades, de Mar Muerto... de todo aquel ambiente. Nos parecía que volver a los orígenes era una apuesta importante por parte de Escuelas Católicas en este Año de la Fe, donde las jornadas las orientamos justamente con el título "cartografía de la fe". Entonces, queríamos partir del mapa inicial. Todos conocemos mapas antiguos y cómo se han ido perfilando, pero hay indicaciones que nos proporciona la exégesis, los expertos, etc., y que nos ayudan a entender mejor lo que allí aconteció en ese momento, y cómo se ha ido manteniendo por la fe de muchas generaciones. De vez en cuando te despistas, como en todo recorrido, al igual que a lo largo de la historia ha habido muchos cambios de dirección y de giro. Por eso hay que volver a redimensionar el camino.
Queríamos invitar sobre todo a nuestro profesorado, profesores de religión que a veces hablan de oídas y no se ubican en los mapas.

Tierra Santa es uno de los primeros destinos turísticos, como París, Egipto... ¿El viaje que proponéis desde Escuelas Católicas es de turismo?

No. Todo el mundo que viaja a Tierra Santa en el fondo lleva un peregrino en el corazón, sabe que no es sólo turismo, y algo de eso aflora. Por muy turista que quieras ser, al final te topas con una realidad que se te impone. Nosotros no queremos que se convierta en un viaje turístico. Lo hemos querido organizar como una peregrinación más, de las muchas que se realizan desde diferentes diócesis por parte de instituciones, porque a todos nos gusta conocer el origen de nuestra fe, el origen de nuestra familia, de dónde partimos y hacia dónde podemos seguir caminando para no perder el rumbo. Esta era la idea fundamental de Escuelas Católicas: que no fuera sólo un viaje, que fuera un conocimiento de la tierra y de la Biblia. Por eso queremos prepararlo lo mejor posible, para que la historia y la vida de la fe estén presentes. Creo que puede ser una experiencia muy interesante. Somos conscientes de que estamos en una época crítica por la crisis económica, que el profesorado ha sufrido también sus recortes, y que además cuesta porque es en temporada alta (temporada estival). Pero el esfuerzo merece la alegría (no la pena, sino la alegría) de intentar conocer desde el principio la historia del cristianismo. Todos los que han ido dicen que se vuelve un poco cambiado.
Creo que es necesario cambiar. Si el organismo humano cambia cada 7 años de células, ¿por qué no podemos cambiar también mentalmente cada 7 años? Las ideas, las concepciones que se nos han dado... Por eso queremos dar la oportunidad a cada uno de conocer en este año los inicios de la fe.

¿Está destinado a profesores de Religión?

Fundamentalmente sí, pero no sólo. Es una iniciativa del Departamento de Pastoral junto con la agencia Ain Karen, y cuando lo planteamos y le dimos vueltas, lo presentamos ante las instituciones debidas etc., vimos conveniente dar ese paso no sólo para profesores, sino para otras personas que sean creyentes. Bueno, con que sean buscadores nos bastaría. El mapa justamente pide que tengas ganas de explorar y de introducirte en un terreno nuevo. Con eso sería más que suficiente.
Todos hemos oído hablar de Tierra Santa y hemos crecido con su geografía detrás, pero pocos la hemos visto.

¿El viaje implica algún tipo de preparación?

"El mejor día es la víspera", se suele decir. Nosotros hemos intentado, a través de las jornadas de pastoral, dar contenido a este viaje e ir preparando a la gente lo mejor que hemos podido. Entre las ofertas que hemos hecho, dábamos la posibilidad de que a alguien le tocase ir totalmente gratis escribiendo una frase que se hubiera dicho en alguna de las conferencias. Así se entraba en el sorteo. Se trata de favorecer.

¿Cuántas personas calculáis que formarán el grupo?

Inicialmente nos hubiera gustado que salieran dos grupos de unas 20 personas cada uno, para aprovechar mejor el diálogo, el compartir... La oportunidad es buena, y creo que la gente se ha ido preparando psicológicamente. Ya hay mucha gente inscrita, mucha gente interesada que pregunta... Nosotros hemos añadido una extensión de 4 días a Jordania, lo cual aumenta el gasto, y entiendo que el precio eche para atrás. Pero lo fundamental para nosotros es Tierra Santa. Jordania comparte la cultura, y al fin y al cabo, todo lo que tiene que ver con la cultura de Tierra Santa tiene que ver con nuestra fe.

¿Qué verán los peregrinos?

Bueno, en esto no somos nada originales: conoceremos los lugares centrales donde se desarrolla la vida de Jesús (Nazaret, Belén, Ain Karen, Emaús, Jerusalén...), en lo que da de sí una semana. No se trata de ir corriendo a todos los lugares, sino de hacer pausas, sosiego, lecturas bíblicas, comentarios, tiempos de silencio... Una mezcla de pequeñas cosas que pueden dar un conjunto al viaje como experiencia de fe. Eso es lo que pretendemos que sea. A lo mejor si vas sin ella vuelves sin ella, pero si vuelves tocado ya es suficiente. Los que van generalmente son gentes de fe, profesores buenos o familiares o amigos suyos, que de alguna manera viven la fe y que quieren conocer un poco más.

¿Estamos en tiempos de búsqueda y de expectación?

Sí, de "horizonte de expectativas". Esto es lo fundamental de la actitud filosófica, de la actitud de búsqueda. Si no hay un horizonte de expectativas la vida se queda chata y rala. Creo que siempre hay que abrir nuevos horizontes, como ha hecho la Iglesia ahora. Esto no quiere decir que antes no lo hubiera, que lo había; pero todos somos conscientes de que ahora se ha ampliado. Es como cuando llegas a la colina que era el horizonte para ti, y al subirla ves otro horizonte más allá. Esto es lo bonito dentro de la Iglesia: que se abren nuevas perspectivas, y que no somos una institución anquilosada y muerta, como mucha gente nos acusa. El espíritu de la Iglesia es así: tiempos de calma, tiempos de aparente bonanza, y de nuevo tiempos de impulso donde se recrea la esperanza. Lo que se ha puesto de moda al hablar del Papa Francisco es la palabra esperanza, como si antes estuviéramos desesperanzados. No es eso, lo que pasa es que la esperanza es la hermana pequeña de la fe, y esto es como la historia de Marta y María. Ahora la hermana pequeña ha tomado su relevo, dejando atrás a la fe que hemos tenido oculta, callada, sufriente... Ahora le toca a la esperanza un poco de protagonismo.

¿La tercera hermana es la caridad?

Sí, pero creo que la caridad se ejerce un poco cada día. A veces también queda un poco disminuida, pero creo que en este momento las tres virtudes teológicas van a dar mucho juego a toda la Iglesia universal. Lo que importa es el pueblo. Hay que recuperar la idea de Pueblo de Dios, que en su momento fue abolida. Y el pueblo, que tiene su olfato y su intuición, creo que ha visto como una bocanada de aire fresco, y esto es realmente lo bonito.

¿Qué esperas?

Sobre todo espero que el mundo de los religiosos y las religiosas se sienta a gusto realmente en la Iglesia, en vez de con una especie de espada de Damocles detrás. No es que la hubiera, pero nos lo parecía. Había esa sensación, por el deseo de la Iglesia de que las cosas no se salieran de su lugar y que se mantuviera la estructura suficientemente firme. Ahora respiramos, y espero que este momento no tenga su revancha. Si uno analiza la historia de la Iglesia, ha sido siempre así: momento de expansión, momentos de gran libertad, momentos de encauzamiento para que las cosas no se salgan del camino... Creo que esto es normal y lógico. Pero, mientras podamos respirar, tomemos aire. Lo que me gusta de la Iglesia es que tiene capacidad para rehacerse, para darse protagonismo espiritual (no social o político) y para tener una presencia como gente creyente que busca y que desea encontrar. Encontrarse con la figura de Jesús es lo que intenta el viaje a Tierra Santa. Me parece una idea fundamental.
De las primeras comunidades cristianas se decía que "lo tenían todo en común", pero algunos piensan que la traducción más exacta sería "estaban todos a lo mismo". Eso quiere decir que nadie es más que nadie, y creo que el Papa Francisco nos va a ayudar a darnos cuenta de esto, y nos van a ayudar los pastores de la Iglesia,porque todos necesitamos conversión. La escuela, cuando es universal y católica (no en el sentido beligerante que pueda tener la palabra, sino en sentido precisamente de universalidad), tiene que ser abierta. 
La escuela, junto a la familia y la parroquia, es la puerta de la fe.

¿Es ahora más importante todavía la escuela, cuando las familias pasan tiempos difíciles?

La escuela es un ámbito de socialización, quizá el primero. El niño cuando sale de la familia pasa a la escuela, y tiene que encontrar en ella un lugar de acogida, con todas estas palabras que el Papa nos está revitalizando (no es que no existieran, sino que estaban adormecidas): ternura, misericordia, confianza, alegría... En definitiva, actitudes a cultivar. Yo creo que la escuela católica tiene esta misión: ser para todos (no sólo para nosotros, lo que creo que en España lo estamos consiguiendo), de cualquier ideología y cualquier creencia, y ser un sitio donde compartir un camino que explorar. La cartografía de la fe es hoy en día una actualidad necesaria. Estamos explorando sabiendo que el rumbo lo marca el Espíritu, la duda, la capacidad de cuestionamiento, el riesgo...

¿Dónde pueden comunicarse los interesados en la peregrinación del 15 al 22 de julio?

Que nos escriban con toda confianza a elenalope@ainkarenviajes.es
Vamos a poner toda la maquinaria en movimiento, porque quedan dos meses. La agencia Ain Karen nos da todo tipo de facilidades, ellos son expertos en organización de este tipo de viajes. Llevan más de 20 años trabajando con diócesis, y eso nos da una garantía, no vamos a ciegas.
Yo creo que puede ser una experiencia profunda, sincera, para hombres y mujeres buscadores que queremos volver a los inicios sabiendo que Él está en los orígenes y en la actualidad. Él está siempre con nosotros, pero a veces aparecen las cosas por donde no estábamos mirando. 
Hace años leí una entrevista de Antonio Muñoz Molina a Salman Rushdie, que había venido a Granada a los 18 años. Entonces Granada le dijo bien poco, pero cuando volvió tras una experiencia de persecución y de condena, rondando los 40 años, vio Granada de otra manera. Él decía que las cosas importante de la vida (normalmente el amor o experiencias profundas), suelen aparecer por donde no estábamos mirando. Por eso a veces necesitamos que alguien nos diga que cambiemos el rumbo de nuestra mirada o que miremos hacia otro sitio, para poder adquirir un sentido nuevo y que las cosas funcionen mucho mejor.
Nosotros queremos, desde el departamento de pastoral, ayudar a alumnos y profesores a ver y a mirar de otra manera la vida. Esto es algo que nos decía el papa emérito Beendicto XVI: que hay que utilizar nuevo métodos, porque las circunstancias históricas son cambiantes, y necesitamos aportar cosas nuevas que renueven de alguna manera la vida pastoral de los centros, las actitudes personales y en definitiva, la Iglesia; contando con toda la tradición y con todo lo que hemos sido (porque nadie comienza desde cero).

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